Angel Duarte: ¿Qué me importa a mí que la nación sea soberana, si el verdugo me da garrote?

Construirrepública.org. Ángel Duarte Montserrat – Catedrático de historia contemporánea en la Universidad de Gerona, doctor en Filosofía y Letras y especialista en historia social y cultural de la política

photo1. Uno de los rasgos más perturbadores, para quien esto firma, en la recuperación del republicanismo en el Reino de España es el autismo dequienes intervenimos en ella atraídos por la capacidad emancipadora que seintuye, potente, tras la fórmula republicana. Me refiero a las y los que nos concebimos partícipes de un ejercicio de rehabilitación/reconstrucción que tiene lugar desde los distintos campos de las ciencias sociales y humanas: de la filosofía política a la historia social, pasando por la economía crítica. El escaso diálogo que se registra entre aportaciones que corren en paralelo es poco edificante; por no decir que, si aceptamos que el republicanismo está interesado en la creación de terrenos de deliberación abierta, es muy poco republicano. Sigue leyendo

Federalismo republicano

Félix Taberna  Sociólogo – nuevatribuna.es

Una vez más, el foco de la opinión pública se ha colocado en la cuestión nacional o en las cuestiones nacionales. Algunos esperaban que la Crisis dejara de lado el debate territorial, dado que la prioridad social es el empleo. Sin embargo, la crisis ha servido para alentar esos sentimientos nacionales. No olvidemos que históricamente, para muchos gobernantes, hinchar la patria ha sido más fácil que llenar la barriga de sus ciudadanos. Y eso ha sido así porque la identidad, el sentimiento de pertenencia, es un agregado social con el que hay que contar. La emancipación no sólo es económica sino también cultural.

En estos debates, el pensamiento de izquierda siempre se encuentra incómodo; y, muchas veces, pinzado entre diferentes sentimientos de identidad. Da la impresión que la cuestión de cómo se organiza la ciudadanía no fuera con nosotros. Por mi parte, considero que, ante estos debates, hay que volver a las esencias: republicanismo, federalismo, laicismo. Desde una concepción republicana, el federalismo se convierte en el mejor modo de estructura política. Si el republicanismo apuesta por la virtud cívica de las personas en el compromiso social, el federalismo se configura como un pacto de convivencia en base a la libre voluntad. Sigue leyendo